SERVICIOS

Biomecánica Evaluadora

La valoración del daño corporal evalúa las lesiones, incapacidades laborales, secuelas y perjuicios derivados de un accidente (laboral o de tráfico) o enfermedad, con el fin de determinar una indemnización justa. Para poder reclamar por el daño sufrido y sus secuelas, es necesario realizar una valoración física objetiva y fiable.

Así mismo, la valoración de la función física es una parte importante para determinar el grado de discapacidad y su repercusión en la calidad de vida. Actualmente, incluir la valoración de la función física es imprescindible en cualquier instrumento destinado a medir el estado de salud.

En ambos ámbitos, los informes de IBC, basados en 20 años de experiencia y en la tecnología más actual, aportan una evaluación imparcial y objetiva, ayudando a que la valoración de los menoscabos sea más correcta y veraz, es decir, se acerque más a la realidad de cada uno de los casos.

Biomecánica Clínica

El principal valor social de las ciencias y las tecnologías radica en que aportan conocimientos que permiten mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.

A nivel clínico, el futuro de la asistencia sanitaria mundial pasa por aplicar las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), para ofrecer una mejor atención sanitaria, optimizar su eficiencia y lograr que se adapten mejor a los desafíos de una sociedad envejecida.

La biomecánica está reconocida hoy en día como una prueba clínica complementaria, “se pone de relieve el papel esencial de la biomecánica en la rehabilitación músculo-esquelética y neurológica para mejorar el bienestar, la funcionalidad y la calidad de vida de los pacientes” (The role of biomechanics in orthopedic and neurological rehabilitation. Kornelia Kulig, Judith M. Burnfield. Acta of Bioengineering and Biomechanics Vol. 10, No. 2, 2008).

La valoración biomecánica permite evidenciar de forma objetiva la repercusión funcional médicamente observada, aportando información numérica y gráfica (TIC) que contribuya a plantear objetivos terapéuticos específicos para cada caso, así como a diseñar pautas de tratamiento personalizadas.

Biomecánica Ocupacional

Los trastornos músculo-esqueléticos (TME) de origen laboral constituyen una de las principales causas de enfermedad relacionadas con el trabajo que no sólo afecta a la calidad de vida de los trabajadores, sino que además suponen un importante coste social y económico. En Europa, el coste anual de los TME es de un 1,6% del Producto Interior Bruto (PIB), según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo.

Las patologías por microtraumatismos repetitivos son una de las principales causas de los trastornos músculo-esqueléticos de origen laboral, que pueden prevenirse, en gran medida, mediante intervenciones ergonómicas que modifiquen el trabajo y los lugares de trabajo a partir de la evaluación de los factores de riesgo.

Con este fin, la tecnología biomecánica permite medir el movimiento y el esfuerzo desarrollado por el trabajador durante la realización de la tarea, obteniendo una información objetiva que ayudará a la toma de decisiones durante la intervención ergonómica.

El servicio y la tecnología biomecánica de IBC permiten:

  • Minimizar el riesgo de patología
  • Disminuir el absentismo y el gasto asociado
  • Mejorar la eficacia y el confort de la tarea
  • Disminuir las variables subjetivas (dolor, molestias)
  • Aportar información al paciente que es capaz de entender (biofeedback)
  • Ayudar en la toma de decisiones, para determinar cuándo redirigir, continuar o terminar un tratamiento
  • Agilizar el expediente y reducir el gasto innecesario (ambulancias, taxis, RMN, etc.), y por tanto, optimizar los recursos y disminuir el coste social y económico
  • Ayudar a la reinserción social y laboral, y garantizar una mejor calidad de vida
  • Aconsejar en la reubicación del puesto de trabajo
  • Determinar, objetivamente y con precisión, niveles de capacidad, discapacidad o disfunción